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¿Con quién hablo hoy?

Cuida al Cuidador

¿Y a ti, quién te cuida?

Próximamente · En validación clínica

El pilar que nadie ve

Detrás de cada persona mayor que sigue en su casa hay alguien que lo hace posible. Casi siempre una hija. A veces una nuera, una esposa, un hijo. Y muy a menudo una cuidadora contratada, que entrega sus días, y muchas veces sus años, a cuidar de una familia que no es la suya.

Todas sostienen la carga en silencio. Rara vez piden ayuda. Y el cansancio se instala sin que nadie se lo pregunte.

A ellas también las cuidamos.

La sobrecarga no avisa

El cuidador principal aguanta. Hasta que deja de poder.

Jornadas que no terminan. No descansa. No duerme bien. Deja de disfrutar de lo que antes le gustaba. Se siente culpable por parar, y agotado por no poder con todo.

Nadie le pregunta cómo está. Todos preguntan por el mayor.

Y esto no va solo de él. Si quien cuida se cae, se cae el cuidado. Su descanso no es un lujo, es lo que sostiene a la persona a la que quiere.

Un efecto que queremos hacer directo

74%
reducción de la carga

En nuestro piloto, acompañar a la persona mayor redujo un 74% la carga que sentía su cuidador, sin llamarle a él ni una sola vez.

Ahora queremos cuidarte a ti de frente.

Qué hace ANA

Una llamada a la semana. Cinco, siete minutos. Solo para ti.

No es una consulta, es una conversación. ANA pregunta cómo estás. Valida lo que haces. Normaliza el cansancio sin juzgarlo, porque cuidar cansa, y decirlo no te hace peor cuidador.

ANA escucha algo más que las palabras. Más de 200 matices de tu voz le dicen cuándo el desgaste deja de ser un mal día y empieza a sostenerse semana tras semana. Cuando eso pasa, no da un sermón. Acerca, con suavidad, el apoyo que necesitas.

Y si enfermas, o simplemente necesitas parar, ANA puede acompañar a tu familiar mientras tú descansas.

Acompañar, no vigilar

ANA no diagnostica. No hace terapia. No te pone una etiqueta.

Habla de cambios en tu día a día, nunca de un cuadro clínico. El programa se ha diseñado con la supervisión de una psicóloga clínica especialista en gerontología, y con un límite claro: cuando el desgaste supera lo que un acompañamiento puede sostener, ANA te deriva a un profesional. Sin que te sientas abandonado. Sin que te sientas señalado.

Cuidar de alguien no debería costarte a ti la salud.

Cuidar de quien cuida

Este programa está en desarrollo, en validación clínica junto a especialistas en gerontología. Déjanos tus datos y te avisamos en cuanto esté disponible.

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